Es una propuesta que mezcla la forma tradicional, con cambios alternativos, en la forma de procesar la caña de azúcar, lo que da lugar al trapiche ecológico Asodulce, hoy, ya son 10 años de la fundación de esta auténtica propuesta. Ésta empresa, está ubicada en La Paz, San Ramón, es integrada por 19 socios, cada uno de ellos, anteriormente fueron propietarios de un trapiche tradicional, pero con el paso del tiempo, la intervención del Ministerio de Salud, se hizo más determinante, lo que los llevó a cerrar las puertas de sus trapiches y sentarse a pensar, en qué forma harían surgir el proceso de la caña de una manera diversificada.
En un inicio eran 56 “trapicheros” de la zona que se unieron pero poco a poco algunos fueron desistiendo de la idea, por temor a enfrentar grandes cantidades en materia económica por los diversos préstamos que habían adquirido.
El proceso inicia desde que se acercan los tractores con las carretas cargadas de caña (acopio), para ser pesadas, luego ésta caña es triturada para extraer el jugo, que seguidamente se deposita en los clarificadores para ser purificado con la ayuda de la mancha del guácimo (nombre que se deriva de un árbol, de cuya corteza se obtiene un material de consistencia viscosa (baba)). Luego se pasa por medio de una bomba, a los evaporadores, donde se inicia el proceso de la miel.
Una vez limpio, el jugo se pasa a los evaporadores, donde, como su nombre lo indica, hace que el jugo pierda el exceso de agua y poco a poco se va convirtiendo en la miel, que pasa a la “puntera” que es un compartimento especial, en donde se termina de darle la consistencia requerida; de ahí baja al batidor, que mientras bate, la miel va enfriando y a su vez espesando; una vez estando la mezcla con la textura adecuada, se vierte en moldes, y se deja endurecer por unos 10 minutos aproximadamente y después se desmolda Y ya están listas las tapas de dulce.
El trabajo que conjuntamente desempeñan 11 personas. El resultado de este trabajo se ve reflejado en la producción de unas 6000 tapas por semana, en un periodo de producción de tapas, 2 días a la semana, el tiempo restante lo dedican al acopio de la caña, mantenimiento y limpieza de la maquinaria e instalaciones de la empresa.
“El paceño”, El dulce sabor de la paz, es la nombre que le han dado a sus productos, que venden a vecinos, y comerciantes, que llegan hasta la fábrica para abastecerse del producto. Entre otras variaciones que se obtienen del proceso de jugo de caña, están el dulce granulado, sobados, miel y dulce de tapa. Asodulce se ha dado a la tarea de que realmente haya armonía entre la fábrica y el medio ambiente, en la salida de humo de la caldera está el ciclón, filtro que impide que las impurezas (partículas de bagazo y ceniza) salgan al aire, estos residuos son posteriormente utilizados como abono orgánico. También cuenta con tratamiento de aguas residuales y con un proceso de enfriamiento de las aguas que han circulado por el condensado, dando como resultado aguas limpias con la temperatura adecuada que desembocan en un río cercano a la fábrica.
Asodulce, es una muestra más, de que se puede mantener el sabor de lo tradicional, de una manera ecológica y alternativa, en armonía con el medio ambiente, para que los costarricenses y extranjeros disfruten, como su lema lo dice "El dulce sabor de La Paz"
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